HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

del tronador
espejismo
de tu cuerpo boca abajo
era yo la zarpa
que me partía por dentro
tu esperma noctámbulo de  un nombre sin letra
ahogado de la voz
como placenta lasciva
de parir en medio de la muerte
un ojo de hielo que te devuelva la retina desangrada del bajo tierra
que arda de brazos
la amputación del corazón hambriento
de alimañas que al fin hagan luz con la carne

No hay comentarios:

Publicar un comentario